Un robot con corazón.



Fotografía Ofer Golan, RHCC

Por primera vez en Israel, médicos realizaron una cirugía cardiaca en un paciente con la ayuda de un robot con 3 brazos

La semana pasada, con la ayuda del robot “Da Vinci” se llevó a cabo éste procedimiento en Moshe Breyer, un paciente de 53 años procedente de Yokneam Illit. Hasta ahora con el robot Da Vinchi se operaron pacientes con patología de urología o ginecología. Dos de los brazos del robot sustituyen los brazos del cirujano, mientras que el tercer brazo sirve como una cámara fotográfica que proporciona videos en 3D del interior del tórax del paciente.
“El robot permite a los cirujanos entrar en el corazón del paciente sin dañar las costillas y no se necesita una apertura larga del tórax” dice el Prof. Gil Bolotin, Director del departamento de Cirugía Cardíaca en Rabam. “ Esto es una gran ventaja para el paciente. La incisión mínima reduce el dolor postoperatorio, el tiempo de recuperación es mucho más corto así como reduce el riesgo de infecciones” añade el Prof. Bolotin.

Durante la intervención, el cirujano actúa desde una consola y al mismo tiempo una pantalla tridimensional amplifica el campo de la intervención. “Ésta tecnología permite llevar a cabo la operación del bypass sin abrir el hueso del tórax, mover el corazón o conectar al paciente a una máquina de corañ.zón-pulmón” dice el Prof. Bolotín. Esto previene la mayoría de complicaciones posibles que varias veces suelen ocurrir en cirugía de corazón abierto.
El Prof. Bolotín reconoce que estaban muy eufóricos antes de la primera operación. Transcurrimos un largo proceso de aprendizaje hasta que fuéramos preparados para usar el robot en cirugía de corazón abierto.

El Sr. Breyer sufrió un infarto de miocardio masivo y estaba bajo medicación diaria. Cuando el Prof. Bolotín explicó al paciente que ésta operación implica solo una mínima invasion en el tórax, el Sr. Breyer consintió de inmediato y le dijo al cirujano que haga lo que sea necesario.
Ofra, la esposa del Sr. Breyer, muestra una lealtad incondicional hacía el equipo de cirujanos que incluye al Prof. Bolotín, Dr. Zvi Peled, los dos cirujanos cardiólogos, al Dr. Avishai Ziser (anestesista) y al Dr. Carey Titin, cirujano cardiólogo finlandés que vino a Rambam para enseñar el funcionamiento del aparato.
“ Quizás el robot realizó la operación, no obstante la vida de mi marido ha sido salvada por los cirujanos” dice Ofra Breyer.


 Salve a mi hijo, es todo lo que me ha quedado


Un padre sirio le pide a un médico israelí “Salve a mi hijo, es todo lo que me ha quedado ”

Al llegar, hace 45 días y en condiciones críticas, al campus Rambam de atención médica, el padre de “K`s” le dijo a los médicos: “Por favor, sálvenle, es todo lo que me ha quedado”.

Hace tres días“K” fue dado de alta, caminando sobre sus propios pies.


Hace mes y medio una devastadora explosión destruyó un hogar sirio y la vida de sus ocupantes.



Acompañado por su padre, “K” de seis años, fue evacuado con su hermano de 11 años, desde Siria hasta la frontera, hasta el campus Rambam de atención médica. En el camino a Rambam, el hermano de 11 años murió; su hermana y su madre ya habían muerto en Siria como consecuencia de la fatal explosión. Sólo “K” y su padre permanecían con vida.


Al llegar, “K” fue llevado rápidamente a cirugía, donde los médicos pasaron horas luchando por su vida. La fuerza de la explosión había causado una severa inflamación en el cerebro de “K”, originando una fuerte presión intracraneal. Los médicos batallaron para reducir la presión. Las siguientes intervenciones a lo largo de los siguientes días requirieron remover parte de los huesos del cráneo para hacer sitio al inflamado cerebro de “K”y permitir su curación. Durante casi tres semanas “K” yació inconsciente en la unidad pediátrica de cuidados intensivos en Ramabam, cuidadosamente monitoreado por el preocupado equipo. Lentamente la presión fue reducida. “K”, finalmente, recuperó el conocimiento y comenzó a comunicarse.

“Cuando el niño vino a Rambam estaba comatoso y casi muerto” dice el Dr. Sergey Abeshaus, neurocirujano senior en Rambam que también operó a “K”; “recuerdo que me encontré con el padre de “K” antes de la intervención y nos dijo: hagan todo lo que puedan por salvarle, él es todo lo que me ha quedado”.

Después de someterse a otras dos operaciones para reajustar los huesos en su cráneo, “K” fue trasladado a la unidad de cirugía pediátrica. Un logopeda y un otorinolaringólogo, entre otros, trabajaron con “K”a través de diversas pruebas y terapias para ayudarle a recobrar tantas funciones normales como fuese posible. Hace tres días “K” fue entregado a los cuidados de su padre parado sobre sus propios pies.

“Como el único centro de traumatología de Nivel 1 en el norte de Israel y uno de los hospitales más grandes en el país, Rambam tiene muchísima experiencia tratando este tipo de lesiones”, comparte el Dr. Abeshaus, “Desafortunadamente, atendemos demasiados niños con lesiones en la cabeza ocasionadas por accidentes traumáticos, como las caídas de gran altura. En este caso utilizamos nuestra experiencia para salvar a un pequeño muchacho, que vino de una zona de guerra, cuando se estaba debatiendo entre la vida y la muerte. Como con todas las familias de los niños que tratamos, nos separamos del padre de “K” como buenos amigos. Al final hicimos exactamente lo que nos había pedido, hicimos todo lo que pudimos para salvar a “K”. Esperamos que tenga una larga y feliz vida”


Foto: “K” con dos neurocirujanos senior de Ramabam, Dr. Joseph Juilburd (izquierda) y Dr. Sergey Abeshaus (derecha).
Credit: Pioter Fliter



 Dia de San Valentin



Día del corazón: vinieron a estudiar medicina en Israel y se enamoraron.



Hace dos años, Marina Rains, de 26 años, llegó a Israel, procedente de Letonia, para estudiar medicina como parte de un programa especial impulsado por el gobierno israelí y la Agencia judía. Ya a los 24 años, Marina estaba altamente motivada y centrada en su carrera; se había propuesto obtener el anhelado título de Doctor.
Cupido tenía en mente un plan diferente y, entonces, ocurrió que, mientras Marina estaba en Israel, encontró el amor de su vida.

Marina dejó a su familia y amigos en Letonia con la expresa meta de convertirse en cardióloga. Ella, junto con otros médicos de la antigua en la Unión Soviética, vinieron a Israel a participar en un programa especial de un año de residencia, patrocinado por el gobierno israelí y la Agencia judía. Mientras estudiaba en Rambam, Marina conoció a otros estudiantes de la antigua Unión Soviética que compartían su pasión por la medicina.

Enfrente de Marina, en una de las salas donde se impartían las clases, estaba de pie un hombre joven llamado Pavel Zolotorvsky, de 24 años y procedente de Ucrania. Pavel cambiaría su vida.

"Me enamoró a primera vista," dice Marina con timidez". Me tomó un momento darme cuenta de él, desde que vine a Israel estaba muy orientada en mi meta. Vine a aprender y ni por un momento pensé en relaciones o en matrimonio”

Cuando el destino interviene es poco lo que podemos hacer. Mes y medio después de conocerse, las dos primeras citas-un año después Pavel le pidió matrimonio a Marina. “Fue una completa sorpresa” relata Marina, “No sabía que esto pasaría y estaba profundamente emocionada. Pavel tradujo la petición al letón. Él me mostró un escrito lleno de errors de traducción. Después de que parasemos de reír, le respondí que sí”

Pavel and Marina planean casarse el próximo Julio en Letonia, donde sus familias se encontrarán con la pareja, todos juntos, por primera vez. “Mis padres estaban impresionados” dice Marina, “Esto no estaba en los planes de nadie, pero al final todos estamos felices con el resultado. Especialmente mi abuela, que de verdad quería que encontrase un buen marido judío- ella temía que nunca ocurriría en Letonia”.

Después de la boda, la joven pareja desea regresar para continuar sus respectivas residencias en Rambam y entonces dedicarse a sus especializaciones; Marina en cardiología y Pavel, después de la pausa para cumplir con el ejército, planea especializarse en ginecología.

El programa que trajo a los dos a Israel se llama proyecto “Journey”. Patrocinado por el gobierno israelí y la Agencia judía. El proyecto busca fortalecer relaciones con los jóvenes de la diáspora a través de una experiencia israelí haciendo pasar de seis meses a un año en un programa de 250 horas de estudio o trabajo, bien profesional o voluntario.

Hasta la fecha, 86.000 Jóvenes judíos de 60 países han venido a Israel como parte de esta campaña. Al final del programa, algunos titulados hacen Aliyah (inmigración) a Israel. De aquellos que vuelven a sus países de origen, muchos llegan a ser leales embajadores y activistas para las comunidades judías en el extranjero.


 Cirujanos israelies salvan a una víctima de la guerra siria


Cirujanos israelies salvan a una víctima de la guerra siria.

El 3 de agosto, cirujanos de Rambam realizaron una cirugía de corazón abierto de emergencia a una mujer siria seriamente herida en la guerra civil de su país. Los médicos extrajeron un fragmento de metralla de media pulgada del corazón de una mujer. Una semana después fue dada de alta en excelentes condiciones

“La mujer, de 45 años, había sido sometida a cirugía en la parte superior del abdomen en la ciudad siria de Dara, donde los médicos encontraron algún objeto extraño. Fue enviada a Israel al hospital Safed’s Ziv, donde le hicieron una ecografía que reveló metralla en la cavidad derecha de su corazón. Fue remitida a Rambam. Aquí el equipo de cardiocirugía: Drs Zvi Adler, Ziv Beckerman, y Zvi Peled; los anestesistas : Drs. Andrei Perciun y Slava Sher y el perfusionista Rami Haizler realizaron una intervención de tres horas. Extrajeron el trozo de metal que había penetrado en su ventrículo derecho” contaba el profesor asociado Gil Bolotin, jefe de cardiocirugía de Rambam.

“Ella tuvo suerte” decía el Dr. Adler, “la mayoría de estos tipos de heridas terminan en muerte”.

Desde que la Guerra civil estalló en Siria , docenas de civiles sirios heridos han llegado, para ser tratados, al hospital del norte de Israel, Rambam es el Hospital más grande del norte y el centro de traumatología trata a las víctimas de mayor gravedad. Hoy día cuatro de estos pacientes permanecen hospitalizados aquí.

“Como el mayor centro médico del norte de Israel, solemos tratar la mayoría de los pacientes gravemente heridos: soldados del ejército israelí, soldados de la ONU, palestinos y, ahora, civiles sirios heridos en la guerra civil del país. Como cabeza de Rambam, estoy orgulloso de nuestra habilidad para salvar vidas sin reparar en religión o nacionalidad”, dijo el director de Rambam, prof. Rafi Beyar.


 Un pequeño paso para los médicos, un paso de gigante para los niños


Un pequeño paso para los Médicos, un paso de Gigante para los Niños.

El director de la Unidad de Ortopedia Pediatrica de Rambam, Dr. Mark Edelman, hizo su maleta y voló a Ecuador. Allí, al otro lado del mundo, sacó su instrumental quirúrgico y el bisturí e hizo lo que mejor sabe hacer: ayudar a los niños.

Un maratón de cirugía ortopédica fue sostenido recientemente en la ciudad de Loja al sur de Ecuador; en el cual 37 adultos y niños fueron operados a lo largo de 4 días. El procedimiento fue llevado a cabo por una delegación medica internacional que incluía tres cirujanos, uno de ellos un israelí: el Profesor Marc Edelman, Director de la Unidad de Ortopedia Pediatrica en el Campus de Cuidados Médicos Rambam.


Durante el corto tiempo disponible para ellos, esta delegación médica trató a docenas de personas afectadas por diversos problemas ortopédicos, algunos de los cuales eran bastante serios. La mayoría eran niños de poblaciones de las afueras de la ciudad. “Cuando llegamos al Hospital Universitario de Loja, vimos largas colas de pacientes esperándonos”, cuenta el Dr. Edelman “Unos meses antes de nuestra llegada el hospital anunció que veníamos, como resultado, cerca de 700 personas vinieron a vernos”. De entre cientos de pacientes, el equipo del hospital seleccionó los 150 casos más urgentes para ser examinados. De estos, el equipo estuvo en condiciones de practicar una cirugía a algunas docenas de pacientes “.

La visita del equipo médico a Ecuador fue posible gracias a una organización americana de voluntariado “Operación Arcoiris”. Con sede en California, la organización envía cirujanos mensualmente a diferentes paises de América Latina donde hay carencias de formación, equipos y personal médico. Este equipo médico ecuatoriano tenía 23 miembros, incluyendo 3 cirujanos, enfermeras y fisioterapeutas que llevaron con ellos media tonelada de equipo médico.

El equipo médico realizó intervenciones y suministró otros tratamientos médicos durante cuatro días, desde las 08:00 am hasta las 10:00 pm, a pacientes, afectados por diversos problemas ortopédicos y con edades comprendidas entre los dos meses y los ochenta y un años. Según el Dr. Edelman, el ritmo de trabajo era increible, “cerca de 40 operaciones en cuatro días es un reto”, explicaba, “comparado con el Centro Médico Rambam, el hospital más grande del norte de Israel, realizamos de cinco a diez cirugías de ortopedia pediátrica a la semana. Hubo momentos en los que solo querías caer exhausto, pero sabías que en cada minuto en el quirófano estabas ayudando a alguien, y esto te daba fuerzas y coraje para continuar”.

Muchos de los pacientes venían de poblaciones de hasta 500 Km de distancia del hospital. “ Estas cirugías no reflejaban ninguna realidad con la que estuviésemos familiarizados, pero estas personas no tenían otra elección que venir a consultarnos. No hay ningún otro para tratarlos” dice el Prof. Edelman. “Durante esta visita también encontré algunos pacientes a los que había tratado el año anterior, vinieron a revision y seguimiento de los tratamientos. Estas personas no eran las únicas que yo recordaba del año anterior- Estas personas habían recuperado sus vidas”.


 Tecnología de Star-Trek


Tecnología de Star-Trek

HAIFA, ISRAEL | Noviembre, 2013 – Historia médica fue hecha esta semana en el Campus de cuidados médicos de Rambam cuando un paciente israelí aquejado de temblor permanente se sometió, con éxito, a una operación destinada a la extirpación quirúrgica de un tejido profundamente arraigado en el cerebro a través de un cráneo intacto, una terapia radical se hizo posible por la unión de la guía de las Imágenes por Resonancia Magnética (MRI) y las tecnología de ablación por ultrasonido.

Habían pasado años desde que el jerosolimitano Sr. Sami Zangi, de 73 años, pudiese llevar una taza de café a sus labios, hacerse el nudo de la corbata o, lo más frustrante de todo para este dueño de un almacén de hardward, usar herramientas simples.
Hace una semana, cuando el Sr. Zangi pidió comunicar algo por escrito a su médico en Rambam, su mano se sacudió tan violentamente que sólo produjo un ilegible garabato.
El Sr. Zangi padece temblor permanente, un lento, pero progresivo, desorden del movimiento cuya causa yace en lo profundo del cerebro.
Esta semana, después de someterse a una cirugía de ultrasonido localizado (Focused Ultrasound Surgery -FUS) guiada por Imágenes de Resonancia Magnética (MR)I en el Hospital Rambam, el Sr. Zangi se levantó de la mesa de Resonancia Magnética libre del temblor, sonrió y de nuevo pidió papel y lápiz. “¿Recuerda que intenté decirle algo hace una semana?” preguntó.
Rodeado de su esposa y su familia, escribió un continuo y bello manuscrito “Si quieres, no es un sueño (Nota del editor: : Theodor Herzl).

ExAblate Neuro es el nombre para el tratamiento de cirugía no invasiva al que fue sometido elSr. Zangi. El procedimiento, por el cual se localiza y se aparta tejido del cerebro a través de un cráneo intacto, ha sido hecho gracias a la unión de la guía proporcionada por las Imágenes de la Resonancia Magnética (MRI) y la pericia de la ablación por ultrasonido.

El paciente pasa tres horas, tranquilo y completamente despierto, en la máquina de Resonancia Magnética en comunicación y controlado por un neurólogo veterano Dr. Ilana Schlesinger, Director del Centro de Desordenes del Movimiento y Parkinson, mientras el Prof. Menashe Zaaroor, Director del Departamento de Neurocirugía, utilizaba un ratón de ordenador para dirigir 1,000 rayos de ultrasonido al punto focal en el tálamo fijado como objetivo para la extirpación térmica.
La pionera tecnología fue desarrollada en Israel por InSightec. La compañía fue fundada en 1999 con la visionaria idea de aplicar la experiencia en ultrasonido a la cirugía no invasiva. “Somos la única compañía que proporciona la tecnología destinada a terapia no invasiva por ultrasonido en el cerebro”, dice el Vicepresidente de Investigación y Desarrollo en InSightec Sr. Eyal Zadicario.
“Es una idea brillante,” dijo Prof. Dorit Goldsher, Director del MRI (Imagenes por Resonancia Magnética en Rambam. “El cerebro está envuelto por un hueso duro, y la idea es operar sin tocar el hueso. Es un sueño hecho realidad”

El Neurocirujano Prof. Michael Schwartz de la Universidad de Toronto y del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook voló a Israel par observar el procedimiento en Rambam. Él había utilizado el mismo procedimiento en seis pacientes en Sunnybrook usando el software de última generación de InSightec y quería estar presente en el estreno de software más novedoso. “En el tembloso permanente, las neuronas están demasiado activas; se estimulan simétricamente durante segundos”, explicó “Sabemos que haciendo una lesión se interrumpe el circuito. Es como cortar un cable; estamos cortando el sendero que causa el temblor”.

Dr. Schlesinger expresó el entusiasmo en el centro de control del MRI ante la inmediata y notoria mejoría del temblor y la recuperación de la funcionalidad del Sr. Zangi. “El hecho de que una compañía israelí haya desarrollado esta tecnología y que haya diseñado este procedimiento con un paciente israelí en Rambam, muestra lo que podemos alcanzar como nación si perseguimos nuestros sueños”.

Mire la historia en YouTube: http://youtu.be/D2FzB2FASis




 Un mes inolvidable


UN MES INOLVIDABLE...

Ya en el autobús que me llevaba a Yerushalaim, miré hacia atrás, recapitulando todas las emociones sentidas durante esta increíble experiencia, mi voluntariado en el Centro Médico Universitario Rambam.

Mientras contemplaba absorta aquella preciosa puesta de Sol, las casas iban desapareciendo de mi vista. En contraste a la gris carretera que surgía lentamente ante mí, coloridos recuerdos de todo lo recientemente vivido, fueron apareciendo en mi mente.

Todo empezó hace unos meses, cuando ya casi decidida a estudiar psicología y en busca de una experiencia vital que confirmara mi decisión, la Asociación Médica Judía Rambam en España me ofreció la posibilidad de voluntarizarme en el Centro Médico Universitario Rambam, en la ciudad de Haifa, Israel; concretamente en el área de Psicología del Departamento de Hemato-Oncología Infantil.
Recuerdo como llegué al hospital el primer día: llena de temores e ilusiones, de dudas y esperanzas, de alegría y, lo más importante, con mucha fuerza para entregarme plenamente al proyecto.

Me recibió, rebosante de cariño y dedicación, la directora del área de Psicología donde me había voluntarizado, la doctora Elena Krivoy. Tras conversar con ella brevemente y que me explicara la distribución de los diferentes espacios de la planta, se vio obligada a salir para asistir a una reunión. Antes de despedirse, me recomendó encarecidamente que empezara a visitar a los niños enfermos de cáncer que se encontraban allí mismo internados, tanto en sus habitaciones como en las diferentes salas comunes.

Esta sugerencia se convirtió en todo un reto para mí. Poder llegar a alguna habitación y conseguir hablar en hebreo con las personas que allí pudieran encontrarse, me parecía una misión casi imposible. Para los que no me conocen confesaré que, aunque habitualmente soy una persona muy extrovertida, cuando estoy en un medio desconocido me retraigo tímidamente. Este era exactamente el caso.
Respiré profundamente. Sabía que había llegado la hora de superarme, de dejar atrás ese miedo que, en el fondo, no era más que temor a un posible rechazo por parte de los niños con los que iba a trabajar. Tenía mucho miedo de que ellos me percibieran como alguien ajeno y fuera de lugar, pero mi reto me esperaba... y yo me resistía a aceptarlo.

Transcurrieron unos largos minutos en aquella lucha interna hasta que conseguí llamar a la primera puerta. Al entrar en la habitación, una frase de la Doctora Krivoy todavía resonaba en mis oídos, palabras que me acompañarán toda mi vida: “Recuerda, Ada Hanna, que no son niños enfermos, sino niños con enfermedad”. Una pequeña diferencia gramatical que transforma por completo la percepción de la realidad: el enfoque de esta enfermedad como algo pasajero y no como intrínsecamente personal.
Y así fue como, poco a poco, empecé a conocer a muchos de los niños que estaban internados en ese momento allí. Cada uno era un mundo entero, un mundo lleno de energía, de amor que ofrecer y alegría infantil, de una infinita belleza interior, de enormes fuerzas con las que luchar para seguir adelante...
Cada día me levantaba muy temprano con la motivación de poder volverles a ver, con la ilusión de llegar nuevamente al hospital y compartir con alegría un tiempo más con ellos, poder aprender de ellos lecciones que perdurarían por siempre en mí, lecciones para toda la vida.

Una de las cosas con las que más me sorprendieron los niños, fue la ternura y el cariño con el que me acogieron en todo momento. Desde el principio me dejaron conocer su mundo interior, me contaron sus historias de vida, sus proyectos de futuro, compartiendo sus miedos y temores presentes. Siempre que entraba a sus habitaciones, me recibían con la mayor alegría que podría haber esperado, me contaban de su día a día, sus buenas noticias y las no tan buenas. Vivíamos juntos las emociones cada segundo, con la intriga de ver qué sucedería al día siguiente y siempre con la esperanza de que pronto se terminara aquella pesadilla por la que estaban pasando.


DILEMAS DE LOS PADRES

Después de un agotador día en el hospital, fui a despedirme de los niños que estaban internados con un alegre y jovial “¡Hasta mañana!”. De pronto, cuando ya estaba entrando en el ascensor, escuché una voz que me llamaba. Al girarme, vi a un padre que corría hacia mí con la esperanza de alcanzarme para poder hablar conmigo antes de que me fuera.

“Gracias, gracias por todo...”, empezó a decirme. Pero yo no entendía nada de lo que estaba sucediendo. ¿No era yo la que debía estar agradecida? Este trabajo como voluntaria me estaba mejorando como persona, como Bat Israel, como chica de 17 años que tiene mucho que aprender de los demás, muchísimo. Y ahí me encontraba yo, escuchando unas “Gracias” que, por lo que parecía, iban dirigidas a mí.

Le pregunté el motivo de que me agradeciera ya que, sinceramente, no creía que lo hubiera. Su respuesta me ayudó a comprender un aspecto de lo que conlleva la aparición de un cáncer en las familias. Un aspecto importante del que nunca antes me había percatado, el dilema de los padres. Me gustaría ejemplificarlo:

Era una familia alegre y feliz, con sus retos del día a día, con sus sueños e ilusiones, con sus dificultades y problemas pero, al fin y al cabo, una familia más a la que todos consideraríamos dentro de la normalidad. Eran cinco miembros en la casa: el papá, que trabajaba como agente comercial y la mamá, que era profesora, una hija de seis años, un niño de cuatro y el bebé recién nacido.
De pronto la enfermedad golpeó con toda su fuerza al niño, que en ese momento solo tenía cuatro años. La familia entera empezó a sufrir el impacto. Su mundo se desvaneció rompiéndose en pedacitos que desaparecieron, tragados por el mar de la angustia que ahora llenaba sus vidas.

Cáncer. Tan lejos que quedaba antes esa palabra de su cotidianidad, tan fuera de sus mentes y de sus corazones, ahora parecía abarcarlo todo, hasta el infinito. Una pregunta resonaba cada segundo en sus pensamientos: ¿Por qué? ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué ahora?

Mientras estas preguntas seguían martilleando de continuo en sus mentes, el tiempo pasaba inexorablemente y los tratamientos empezaron con toda su intensidad, desbordando a la familia. Al menos uno de los padres tendría que seguir trabajando para poder mantenerse económicamente. El otro, debería estar con el niño enfermo que ahora se encontraba internado en el hospital para apoyarle y brindarle seguridad. Pero alguien tendría que quedarse al cuidado de la hija mayor y del bebé recién nacido, el cual además tenía prácticamente prohibido entrar en esa sección del hospital...
Cruel angustia era aquella en la que empezaron a adentrarse, ¿Cómo distribuir todas las responsabilidades del momento? ¿Cómo poder soportar el dolor de saber el terrible diagnóstico? ¿Cómo afrontar los peligros que entraña esta temible enfermedad?

Y, lo que es más duro y difícil todavía, ¿Cómo seguir sonriendo? ¿Cómo transmitir en todo momento la calma que necesitan sus hijos? ¿Cómo infundirles la alegría, el amor y la fuerza necesarios para seguir adelante?

Es realmente un dilema asumir responsablemente funciones tan diversas solo entre dos personas. Una gran prueba para ambos padres es la de mantener, en esas difíciles circunstancias, la serenidad y el optimismo, imprescindibles para abarcar todas las necesidades del momento.

Aquel padre de familia vino a agradecerme porque, con mi presencia allí, le daba la oportunidad de poder salir del hospital a tomar una bocanada de aire fresco, tras estar confinado días enteros al cuidado de su hijo o, sencillamente, poder salir a comprar algo de comida para sustentarse y así, seguir acompañando constantemente al niño en su internamiento. Me agradecía porque esos breves momentos de descanso le dieron la fuerza para seguir adelante sin rendirse al cansancio; me agradecía porque mi ayuda le infundía renovadas esperanzas, ilusiones y alegría en esos momentos tan difíciles.


Hasta aquella clarificadora conversación nunca había visto, desde esta perspectiva, la problemática familiar que conlleva el cáncer. Anteriormente, solía pensar únicamente en el niño que estaba sufriendo la enfermedad. En el pasado, nunca me había dado cuenta de la tremenda prueba por la que también pasan los padres, y que tal vez sea incluso más grande que la de su propio hijo enfermo.

Por ello pensé en la importancia de explicarlo desde mi limitado punto de vista; compartirlo para que, también las personas ajenas a estos grandes conflictos internos y a estas duras batallas por las que pasan a diario tantas familias, puedan concienciarse y motivarse a ayudar.

Así pues, les animo a involucrarse personalmente aportando su granito de apoyo, cariño y fortaleza a estas familias ya tan extenuadas. Y lo hago porque aquel día entendí que, aunque pensemos que nuestra presencia en estas situaciones no sería relevante, en realidad cuenta muchísimo cada segundo que estemos con estos niños y con sus padres.

Ahora puedo asegurar que, en esta batalla contra la despiadada muerte, cada detalle cuenta. En ocasiones, una simple palabra puede hacer la diferencia.

CELEBRANDO JUNTOS UN AÑO MÁS DE VIDA

La mayoría de las personas que viven en España, mal influenciadas por los medios de comunicación social, suelen tener falseada la realidad cotidiana de Israel. Por lo general, se imaginan a la gente tiroteándose en las calles, cientos de muertos abandonados por doquier, y un ambiente tenso por el odio entre lo árabe y lo judío.

Cuando algún osado turista llega a este moderno y avanzado país, se sorprende mucho al comprobar que esta imagen preconcebida es totalmente incorrecta. Con gran asombro disfruta de una nación en pleno desarrollo, donde la convivencia y el respeto son la base de la educación; una sociedad en la que muchas culturas pueden convivir día a día en forma armoniosa. En este sentido, la experiencia que viví celebrando una fiesta de cumpleaños en el Hospital Rambam, superó todas mis expectativas.

Debido a que, por desgracia, hay muchos niños hospitalizados y sería muy difícil preparar para cada uno de ellos una gran fiesta de aniversario, todos los niños que cumplen ese mes lo celebran juntos en un día determinado. Ese día llega al hospital un animador (ya sea cantante, artista, prestidigitador...) asegurando la diversión y el disfrute máximo de su día especial con alguna actividad realmente bonita.

Además se prepara una tarta por cada niño que festeja y, por supuesto, muchas sorpresas para todos.

Se podría llegar a pensar que, para prevenir “problemas entre culturas”, sería más oportuno celebrar por separado los cumpleaños de los niños judíos y árabes, con excusas tales como las diferentes reglas alimenticias o los ritos religiosos que cada uno practica. Pero la realidad es que en el Hospital Rambam estos niños lo celebran juntos, cantando todos en cada uno de los idiomas que están presentes el “cumpleaños feliz”, sin importar que sea en ruso, en árabe, en hebreo o en español... Tras lo cual soplan las velitas y, sin dejar de cantar alegremente, disfrutan repartiendo las tartas en función de las costumbres alimenticias de cada uno, ya sea Halal o Kosher.

Para mí fue muy especial sentir a estos dos mundos tan diferentes, desbordando alegría juntos, unidos por la emoción de celebrar que pudieron vivir otro día más, otro mes, otro año. Y lo fue tanto, que hasta hoy aún siguen resonando en mi interior las canciones y las risas que allí escuché.

Con mis propios ojos pude observar como aquellos padres, unidos por la felicidad de ver a sus hijos vivos, consiguieron dejar de lado todas sus diferencias en esa situación de extrema dificultad. Sin pretenderlo, ellos me dieron una lección que todos podríamos tomar como ejemplo para aplicarlo en nuestra propia vida.

Dejar de una vez todas nuestras diferencias de lado, ser capaces de poner la perspectiva necesaria para sobrepasarlas, ya sean en la forma de pensar, en el idioma que hablamos, en la cultura en que crecimos o en las cuestiones religiosas. Entender que, con el respeto como base imprescindible, podemos aprender a dar lo mejor de cada uno, podemos lograr la convivencia a la que tanto aspiramos como seres humanos. Así seremos capaces de unirnos para celebrar la vida, con la alegría que trae la paz.

ALEGRIAS DE CURACIÓN

Finalizando ya el mes de mi trabajo voluntario en el hospital, un día me sorprendió la visita inesperada de una niña, la cual no estaba internada en ese momento.

Ella había estado muy grave por causa de un tumor cerebral que se volvió a reproducir, hasta el punto de llegar a estar prácticamente inconsciente y, por supuesto, casi totalmente paralizada. Pero, por una serie de milagros médicos consecutivos y contra todo pronóstico, había empezado a mejorar. Lentamente había ido recuperando facultades como el habla y el movimiento, para alegría y regocijo de todos.

Ese día vino a verme de imprevisto, iluminando todo el pasillo con su sonrisa desde su silla de ruedas. Con un esfuerzo extremo pero sin dejar de reír, se levantó orgullosa y vino tambaleándose hacia mí, gritando a cada paso que conseguía dar: ¡Mira Ada, ya puedo caminar!
¿Cómo describir los sentimientos que se produjeron en mí en ese momento? ¿Cómo explicar con palabras, la alegría y la emoción que me embargaron? Son lecciones de vida que nos ayudan a apreciar todo lo que tenemos y creemos normal. Casi nunca nos percatamos de lo maravilloso que es poder andar, respirar o simplemente sonreír...

Hace ya algunos meses que terminé mi voluntariado, pero cada día intento hablar por teléfono con aquellos niños. Tras establecer aquella relación de amistad tan bonita, no voy a permitir que el paso tiempo, o la simple desidia, la disipe. Me llena de felicidad poder escucharles decir: “Mañana recibo al fin mi último tratamiento” o “Las pruebas de sangre ya me salieron perfectas”. Me siento tan esperanzada al hablar con las familias y saber que todo va volviendo lentamente a su lugar... que no sabría como describirlo con palabras.

Aprovechemos al máximo el regalo que supone cada segundo de nuestra vida y, lo más importante, seamos agradecidos por todas las capacidades que solemos considerar naturales pero que, en realidad, son preciosos milagros.

AGRADECIMIENTOS

Antes de terminar me gustaría agradecer, desde lo más profundo de mi ser, a todas las personas que hicieron posible mi voluntariado en el Centro Médico Universitario Rambam en la ciudad de Haifa, Israel; así como la redacción final y publicación de este artículo. Gracias a su esfuerzo y perseverancia me ayudaron a convertirme en una mejor persona y a poder dar al mundo lo mejor de mí, siempre. A todos ellos, gracias.

Mis agradecimientos más sinceros al Doctor Robert Stern, director de la Asociación Médica Judía Rambam de España, quien con su fiel dedicación ayudó a que me orientase y pudiera llegar a realizar este voluntariado con éxito. Fue su trabajo persistente, el que hizo posible establecer el contacto como aspirante a voluntaria con el Centro Médico Universitario Rambam en Haifa, así como el aprendizaje de esta lección tan importante en mi vida.

Quiero agradecerle de todo corazón a la Doctora Elena Krivoy, directora del Departamento de Psicología, en el área de Hemato-Oncología en dicho centro médico, quien con su ternura y paciencia me ayudó a encontrar un lugar donde alojarme durante el mes de mi voluntariado, me acompañó durante la realización de todos los trámites legales necesarios para mi admisión, me introdujo en el hospital para que me adaptara fácilmente al entorno, me apoyó en los momentos más duros y me alentó a ver lo mejor en cada situación. Sus consejos siempre quedarán grabados a fuego en mi corazón.

Deseo agradecerles a mis padres, Natán y Leah Jaya Israel, con infinito amor, por haberme empujado a seguir adelante en aquellas ocasiones en que pensé equivocadamente que era el momento de rendirme, por haberme transmitido el inmenso valor la vida y como luchar para mantenerla, por haberme inculcado que, nunca y bajo ningún concepto, hay que desistir en nuestros sueños; agradecerles por haberme dado la vida y por haberme enseñado a aprovecharla al máximo; agradecerles por estar siempre cerca, aún cuando físicamente estuvimos a miles de kilómetros de distancia; por tener siempre un consejo adecuado que darme en cada momento mío de desorientación... agradecerles por ser unos padres tan especiales. Han sido, son y serán un ejemplo inspirador a seguir en mi vida y, por todo ello, les agradezco desde lo más profundo de mi corazón.

Y, sobre todo, agradecer a Dis por seguir dándome cada amanecer la oportunidad de abrir los ojos para vivir un nuevo día, por abrirme caminos inimaginable que antes me habrían parecido imposibles, a fin de aprender, superarme y ser una mejor persona; agradecerLe por darme el entendimiento para apreciar todo lo que tengo, sin darlo nunca por hecho, y por tantos detalles que, aunque en ocasiones pasan desapercibidos, hacen que mi vida sea tan maravillosa.

Sinceramente quedo a su disposición desde la Tierra que mana leche y miel, Ada Hanna Pellicer Bisquert (adapebi@gmail.com)


 Newsletter Mayo 2013


May 2013



Nuestros Hijos - Nuestro Futuro

Nuestros últimos dos boletines se han centrado en las necesidades de emergencia del Centro Hospitalario Clínico Rambam. Como proveedor de servicios médicos completos para el norte de Israel, una parte importante de nuestra labor va dirigida a los niños. Rambam actualmente cuenta con un pequeño hospital infantil, el Hospital de niños  “Meyer”, que proporciona atención pediátrica de emergencia, consultorios y servicios de hospitalización estándar. La creciente población en nuestra región ha requerido un nuevo hospital infantil, que se inaugurará el 9 de mayo de 2013.

El nuevo Hospital Infantil Ruth Rappaport, tendrá 9 plantas, proporcionará una superficie útil de 17.500 metros cuadrados, permitiendo habitaciones más amplias para niños y una variedad de servicios facilitando la curación del cuerpo, de la mente y del alma.

Los niños son particularmente afectados por el dolor, el estrés y la incertidumbre de la enfermedad interviniendo el factor del desconocido. La involucración de los miembros de la familia es un elemento básico en el enfoque de nuestro tratamiento y un factor crítico en ayudar a los niños  afrontar sus ansiedades y la atmósfera de hospital que es un elemento desconocido por ellos. Por lo tanto, el nuevo hospital proporcionará tratamiento mucho más físico y salas de terapia y servicios. Un Museo de la ciencia, salas de juego, patios, un parque infantil, salas de clases etc. ofrecerá actividades para niños ayudando a reducir el estrés y facilitándoles una vida lo más normal  posible. Este boletín está dedicado a los niños y sus necesidades muy especiales. Por favor, cuenten a Sus conocidos y amigos de este esfuerzo muy importante que hace el Hospital Rambam para proteger la vida de los niños, el recurso más valioso de Israel

Sofía vino a Rambam de Rusia. Dr. Mark Eidelman realiza cirugía que devuelve la función completa a sus miembros más bajos. Foto: Offer Golan











Seguridad- No solo Subterráneo


El Hospital de niños Ruth Rappaport
Niños hospitalizados son particularmente vulnerables al conflicto regional. En caso de guerra, el traslado de los niños al hospital subterráneo puede ser perjudicial. Por lo tanto, las tres plantas de la parte inferior del Hospital de niños “Ruth Rappaport” seran fortificadas contra la guerra. Las áreas protegidas incluyen una sala de emergencia pediátrica, unidad de cuidados intensivos, unidad de diálisis y una unidad para bebés prematuros y recién nacidos en un estado crítico. El equilibrio emocional también es importante para los niños hospitalizados. Los niños y sus padres se encontrarán en un centro de medicina holística. El nuevo hospital hará hincapié en el fomento de relaciones estrechas entre médico, paciente y familia.

















El concepto arquitectural del hospital de niños (la sala de entrada)



Aliviar los dolores en recién nacidos

Los recién nacidos en Rambam son evaluados para detectar enfermedades congénitas severas pero tratables. Detección y tratamiento tempranos pueden prevenir muchos problemas y complicaciones como p.ej. discapacidades severas. El talón del bebé se punciona para extraer unas gotas de sangre sirviendo para las pruebas de laboratorio. Este procedimiento no es cómodo para los bebés, y lloran mucho. Tratando de aliviar el dolor experimentado por estas pequeñas criaturas, en Rambam se realizó un trabajo pionero en el alivio del dolor en los bebés. ¿Qué método de alivio del dolor (sin medicación) es mejor: la lactancia materna? ¿Alimentación con fórmula? ¿Glucosa? ¿Caricias? ¿Dando un chupete? Encontraron que cualquier método de control del dolor es mejor que ninguno y la alimentación por amamantar con leche materna durante la punción del talón fueron los métodos más eficaces de alivio del dolor. Profesor Shraga Blazer, uno de los investigadores y Director del Departamento de neonatología en el Hospital de niños de Meyer, informa que hay un método directo aplicado por los padres. "Necesitan mantener a sus hijos dándoles un chupete, un vaso de agua o darles de comer cuando tienen hambre y tomando todo el tiempo para estar allí para ellos". También se demostró que en todos los niños, sufriendo de malestar físico o emocional, los métodos naturales de alivio del dolor son mucho más efectivos que las drogas o las distracciones como la TV.


La Unidad Neonatal en Rambam Foto: Jonathan Bloom

La Medicina en el Campo de Batalla Salva a Recién Nacido

En un estudio clínico global, un equipo de medicina de emergencia pediátrica (PEM) en Rambam anunció con éxito la transfusión de eritrocitos en la médula ósea de un niño menor de 12 meses de edad. El American Journal of Emergency Medicine publicó el caso este mes de febrero. La vida del niño fue salvada por una transfusión de sangre intraósea (IO). Hasta la fecha, la infusión de fármacos y fluidos IO es un tratamiento reconocido para reanimar a los bebés; transfusiones IO de sangre se han realizado sólo en adultos, especialmente bajo condiciones de campo de batalla. Expertos habían pronosticado una baja posibilidad de éxito para inyectar un fluido espeso como sangre en la médula de un bebé. Un equipo de Rambam recurrió a los conocimientos y a la experiencia de la medicina de campo de batalla en Israel para salvar a un niño con una lesión en la cabeza. La transfusión IO de sangre salvó la vida de esta criatura pequeña, y dos semanas después, el niño fue enviado a casa, en excelente estado!


Raz Rothschild de Haifa ganó el premio de aprendiz de Chef Foto: Pioter Fliter

Prescripción de Chocolate para Purim

Purim es una fiesta feliz caracterizada por risas y alegría. Muchas personas disfrutan de releer el Libro Ester. Pero ¿cómo pueden disfrutar las personas enfermas de la celebración? Representantes de la Asociación de los Cocineros Israelíes hicieron un taller de chocolate para los pacientes en el Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica en Rambam. La iniciativa dulce se llevó a cabo en un aula que rápidamente se llenó de niños y cocineros elaborando sabrosas tratas de chocolate. Seis Chefs reconocidos condujeron las actividades como rodar bolas de chocolate con diferentes rellenos y elaborando helados y pastelitos de chocolate. La fragancia de chocolate que invadía la sala atrajo a niños hospitalizados de todas las edades y etnias, junto con sus médicos y enfermeras, porque realmente, ¿quién podría resistir a la tentación — especialmente en Purim?



El Rambam Decía

La plegaria del Rambam suelen recitar los estudiantes de medicina en Israel finalizando sus estudios, incluyendo a estudiantes de la Facultad de medicina de Technion, con la cual el Rambam está afiliado .A continuación presentaremos un breve extracto de esta plegaria, que refleja profundamente el tipo de medicina que practicaba y enseñó Maimónides:
“Ahora me dispongo a cumplir la tarea de mi profesión. Asísteme Todopoderoso para que tenga éxito en la gran empresa. Que me inspire el amor a la ciencia y a Tus criaturas. Que en mi afán no se mezcle la ansiedad del dinero, y el anhelo de gloria o fama, pues éstos son enemigos de la verdad y del amor al hombre, y me podrían también llevar a errar en mi tarea de hacer el bien a Tus criaturas. Conserva las
fuerzas de mi cuerpo y de mi alma para que siempre y sin desmayo esté dispuesto a auxiliar y a asistir al rico y al pobre, al bueno y al malo, al enemigo y al amigo. En el que sufre, hazme ver solamente al hombre. Alumbra mi inteligencia para que perciba lo existente y palpe lo escondido e invisible.”

La medicina es un bien universal, y como profesionales del cuidado médico, la mejor manera para servir a nuestros pacientes es poniendo al paciente en el centro de nuestro enfoque. Manteniendo este objetivo en nuestras mentes es la mejor manera para el éxito del enfoque en nuestra misión de sanación. La relación entre padres e hijos que invoca el Rambam, habla de nosotros como hijos de Dios, y enseña como cada persona intenta relacionarse y entender lo que es divinidad. Rambam tenía un hijo, llamado Abraham, que nació cuando el Rambam tenía 51 años de edad, y que llegó a ser un gran erudito y escritor médico, como su padre. Los éxitos de nuestros hijos son nuestros y la continuidad a través de ellos es una de nuestras mayores bendiciones. Hay dos personas, dice el Talmud, de que una persona no debe ser celosa, de su hijo y de su alumno; Esperamos fervientemente que ellos superen a lo que nosotros mismos logramos a alcanzar. Esto nostraerá satisfacción y alegría.

Jesse Lachter, MD
Profesor en el departamento Gastroenterología en Rambam




 Newsletter Noviembre 2012 



November 2012

 



Estimados Amigos de Rambam,

Cada uno de nosotros está consciente de que estamos sufriendo uno de los mayores ataques sobre la población civil en el sur y centro de Israel por parte de las organizaciones terroristas en la franja de Gaza. Nosotros, en Rambam estamos proporcionando atención médica con mucho cariño y dedicación a muchos pacientes provenientes de Gaza, incluyendo niños. Nosotros valoramos la vida humana encima de todo y cada vez nos llena con mucha emoción y satisfacción cuando logramos curar a un niño que padece de cáncer, sin pensar en su religión o nacionalidad. Nosotros en Rambam esperamos y rezamos para un fin pacífico del conflicto y para una convivencia pacífica y tranquila con nuestros vecinos.

En Rambam estuvimos un mes entero bajo fuego en el año 2006 durante de la Segunda Guerra de Líbano. Los cohetes cayeron a pocos metros del hospital, no obstante aunque muchos servicios civiles estaban paralizados, nosotros seguíamos garantizando la atención médica a los enfermos y a los heridos. Fuimos el santuario para nuestros soldados y para los heridos civiles sin distinción de nacionalidad. Nos dimos cuenta y aprendimos la lección muy dolorosa que con el fin de proporcionar atención médica segura en momentos similares de conflictos bélicas, necesitamos áreas fortificadas donde podemos tratar a nuestros pacientes en condiciones de seguridad.

Estamos cerca de finalizar la construcción del Hospital de Emergencia Subterráneo Blindado “Sammy Ofer”, el más grande de este tipo en el mundo. En una región de incertidumbre como éste, trabajamos muy duro para terminar la construcción lo más antes posible. Para alcanzar esta meta, necesitamos también SU apoyo. Nuestro hospital subterráneo nos permitirá estar completamente preparados en el caso de un nuevo conflicto en el norte de Israel y nos dará la posibilidad de proporcionar día y noche un cuidado intensivo de más alta calidad y tecnología a nuestros soldados y a la población civil. Seguimos nuestros preparativos con nuestros rezos y esperanza de que por prepararnos para la peor situación, estaremos bendecidos con tranquilidad en toda la región.

Muchos de los médicos y del personal en general de Rambam fueron llamados a filas como reservistas en la defensa del país. Esta situación creó un desafío para el resto del personal para poder seguir proporcionando una atención médica óptima para la población. Al mismo tiempo subimos la velocidad en las construcciones del hospital subterráneo y del nuevo Campus del Oeste con el Hospital Infantil.

Amigos del mundo entero han lanzado recientemente la campaña de “2000 Camas” para equipar el Hospital de Emergencia Subterráneo que tendrá una capacidad de 2000 camas de emergencia. Muy a pesar nuestro, esta recaudación de fondos prioritaria, se ha convertido en una CAMPAÑA DE EMERGENCIA.

Nos dirigimos a todos Ustedes hermanos que viven fuera de Israel y les invitamos a participar a este gran proyecto que se ha vuelto en una prioridad absoluta.

Sinceramente

Prof. Rafi Beyar Director General del Campus del Rambam Medical Center Haifa

 



















 Newsletter noviembre 2012 



November 2012

 



Estimados amigos de Rambam,

Estamos muy contentos poder compartir con ustedes algunas fotos recientes del nuevo    ”West Campus de Rambam”. Como pueden ver, hemos logrado importantes progresos debido a nuestros esfuerzos para  desarrollar el proyecto. El Hospital de Niños “Ruth” con su hermoso lobby  en la octava planta está casi listo; falta sólo una planta más para terminar la construcción. Estamos avanzando a toda velocidad para completar este hospital y trasladar los departamentos clínicos durante 2013. El Hospital de Oncología “Fishman” y el Hospital Cardiovascular están progresando rápidamente y pendientes de ponerlos en funcionamiento  en 2014 y 2015, respectivamente.

Entre estos tres edificios está ubicado el espacio para   la Torre de 20 plantas del “Centro de Investigaciones de Biomedicina” que  será construida en colaboración con el Technion de Haifa..

Estos son tiempos emocionantes. Les  invitamos a visitarnos y sentir el pulso en Rambam.               Es un pulso rápido pero sano!

Con mis mejores deseos personales,

Profesor Rafi Beyar

Director y Gerente General

Centro de Medicina Rambam

 
Ruth Children’s Hospital
Note the 8th floor lobby on the top right.

The overall development project

1) Ruth Children’s Hospital

2) Future site of the Biomedical Discovery Tower

3) Cardiovascular Hospital

4) Joseph Fishman Oncology Center





 Medicina pasando fronteras






En el medio de las tensiones en el sur de Israel, cuatro niños de Gaza están recibiendo un tratamiento vital en el Centro Médico Rambam salvándoles la vida. Medicina pasando fronteras.

En el mismo tiempo en el cual cohetes desde la franja de Gaza han sido lanzados hacía las comunidades del sur de Israel, cuatro niños provenientes de Gaza están recibiendo tratamiento en el norte de Israel. Los cuatro niños, pacientes de nefrología que sufrían de una insuficiencia renal, han sido hospitalizados durante varios meses en el Hospital de niños en el Centro Médico Rambam, donde recibieron un tratamiento que le salvó la vida en la espera de un trasplante de riñón.

Varios meses atrás, tres de los niños – Mohaned y Hadeel (ambos 12) y el hermano de Hadeel, Achmad (15) – llegaron a Rambam en un estado crítico. Desde entonces, pasaron de la hemodiálisis (la sangre se purifica a través de un riñón artificial) a la diálisis peritoneal (administrada a través del abdomen). La diálisis peritoneal se ejecuta durante la noche, y permite a los pacientes llevar una vida más activa. Pronto, por primera vez en tres años, los niños han sido capaz de ir a la escuela como todos los niños normales de su edad. El cuarto niño, Lian de seis meses de edad, todavía está siendo tratado con hemodiálisis, que es apropiado para su condición médica.


Ahora, que el estado de salud ha mejorado, los tres niños han sido dados de alta, Mohaned dentro de los próximos días y sus hermanos Hadeel y Achmad poco después. Los familiares han sido entrenados por el personal de la unidad de Nefrología pediátrica de Rambam, bajo la dirección del Prof. Israel Zelikovic, aprendiendo a realizar la diálisis peritoneal por ellos mismos. "La diálisis peritoneal tiene preferencia en niños, porque se puede realizar mediante un dispositivo automatizado de diálisis en el hogar del niño, en su entorno natural," dice el Prof. Zelikovic.

La ventaja del método es que "el tratamiento se realiza durante la noche mientras el niño duerme, que le ofrece la libertad para otras actividades durante el día.
También posibilita una mejor nutrición y un balance metabólico reduciendo la carga sobre el corazón y los vasos sanguíneos." Según Mahdi Tarabia, enfermera jefe de la unidad de Nefrología pediátrica, que ha acompañado a las familias durante su estancia en Rambam, hasta ahora en Cisjordania y Gaza no ha sido posible recibir diálisis peritoneal.

"El tratamiento de hemodiálisis que estos niños recibieron antes de su llegada a Rambam fue asociado con complicaciones médicas, teniendo como resultado un empeoramiento de su condición y varias hospitalizaciones".

"Ahora, estas familias tienen las habilidades para administrar la diálisis peritoneal, lo que representa una mejoría significativa en el estado de salud de los niños y les permiten llevar una vida casi normal.” Las familias recibirán la máquina necesaria para la diálisis peritoneal y la solución utilizada con ella la recibirán de Teva Pharmaceuticals, que la mandará al punto de control Erez.

El Sr. Tarabia destaca la cooperación entre el personal de la unidad de Nefrología pediátrica en Rambam y los profesionales médicos en Gaza y Cisjordania, que conjuntamente tienen como interés superior en sus corazones, el bienestar de los niños. Durante el año pasado, en la unidad de Nefrología pediátrica, se efectuaron tratamientos a decenas de niños palestinos de Cisjordania y Gaza, que llegaron al Centro Médico Rambam con diversas enfermedades renales. La unidad, que está especializada en la diálisis para bebés y niños pequeños, ha realizado más de 4.000 tratamientos de diálisis este año.

Durante la estancia larga de los cuatro niños en el Hospital de niños en Rambam, sus familias se han convertido en una gran familia. Hoy (12 de septiembre de 2012), antes que Mohaned y su madre dejaran la "gran familia" al volver a Gaza, los niños se juntaron para tomar una foto juntos.